From the individual memory to the reasoned and inclusive historical memory

Cargando...
Miniatura

Fecha

Título de la revista

ISSN de la revista

Título del volumen

Editor

Universidad Industrial de Santander

Resumen

Descripción

In spite of multiple contributions to theoretical and methodological and vastness of the memory research, reflection on this topic is current. The atrocities of the war and the terror of the power still present in the global reality. This is so, because the memory is not devoid of ideology, but it can be manipulated in a conscious or unconscious way through censorship and handling inappropriate affection and inhibition. Because the memory can be functional to the power, or to resistance, in society there is a contest of memories, and prevailing political power makes efforts to establish an official memory, wich seeks as established both that wich is remembered, like the social marks around those who remember. As Jaques Le Goff says, "To size of the memory and oblivion is one of the maximum concerns in the sectors of power. The omissions, silences of history are revealing of these mechanisms of manipulation of the collective memory" (Le Goff, 1991, p. 134). The ideological, political and cultural frameworks that establish the conditions of remembrance are reinforced by socially accepted speeches, public commemorations, silence and oblivion policies and "leave their mark in the processes of" negotiation, in the permissions and the silences, in what can and cannot be said, in public speeches and private narratives disjunctions"(Jelin, 2002, p. 27). Because of this, we recognize the need for a permanent construction of memory and a constant reflection on what to understand by memory and how and why to build it. In Colombia, it is remembered in the middle of the armed conflict but the past is also memorialize of facts that not all political currents wish to qualify as negative. The mode of the memory  has touched many spaces for reflection and in my case the approach to our reality makes imperative study, because the large mobilizations of the civil society, nor the political inclusion of new social groups, nor the budget for economic advancement projects for institutional reform introduced by the Constitution of 1991, nor the knowledge about the existence of eight million victims, nor the recent dialogues and peace agreements, have achieved reverse the dynamics of violence. In the circumstances of the country, the construction of the historical memory becomes a matter of relevance, either from a historiographic perspective, or from policy. In addition, I feel a deep commitment to provide to the acknowledgment of the tragedy lived, in order that the society as a whole can engage in the construction of a conscious country, which assumes its responsibilities with regard to the conflict and open paths of peace building. While the Centro Nacional de Memoria Historica has assumed the task of memory given by the law, I believe that other critical and parallel exercises that go beyond the so-called cases are important along with this story that tends to become the officer, emblematic. Fortunately, the memory has become more and more a work of non-governmental initiatives, and the construction of memory that the memory of the victims, Amovi - UIS, Oral file is one among many of them.  In this text will take the step of the concept of individual memory collective memory, historical memory, the struggle of memories and the proposal of Amovi-UIS by a reasoned and inclusive historical memory.  
A pesar de múltiples aportes teóricos y metodológicos y de inmensidad de trabajos de investigación sobre la memoria, la reflexión sobre esta temática está vigente. Las atrocidades de la guerra y el terror del poder continúan presentes en la realidad mundial. Esto es así, porque la memoria no está desprovista de ideología, sino que puede ser manipulada de manera consciente o inconsciente mediante censura y manejos inadecuados de la afectividad y de la inhibición. Porque la memoria puede ser funcional al poder, o a las resistencias, en la sociedad hay una contienda de memorias, y el poder político prevaleciente hace esfuerzos por establecer una memoria oficial, que pretende sentar como establecido tanto aquello que se recuerda, como los marcos sociales en torno a los que se recuerda. Como dice Jaques Le Goff, “Apoderarse de la memoria y del olvido es una de las máximas preocupaciones de los sectores de poder. Los olvidos, los silencios de la historia son reveladores de estos mecanismos de manipulación de la memoria colectiva” (Le Goff, 1991, p. 134). Los marcos ideológicos, políticos y culturales que establecen las condiciones de rememoración se refuerzan mediante los discursos socialmente aceptados, las conmemoraciones públicas, las políticas de silencio y olvido y “dejan su impronta en los procesos de negociación, en los permisos y en los silencios, en lo que se puede y no se puede decir, en las disyunciones entre narrativas privadas y discursos públicos” (Jelin, 2002, p. 27). En razón de ello se reconoce la necesidad de una construcción permanente de memoria y de una reflexión constante sobre qué entender por memoria y cómo y para qué construirla. En Colombia se recuerda en medio del conflicto armado pero también se memoriliza el pasado de hechos que no todas las corrientes políticas desean calificar como negativos. La moda de la memoria ha tocado muchos espacios de reflexión y en mi caso el acercamiento a nuestra realidad hace imperioso su estudio, porque ni las grandes movilizaciones de la sociedad civil, ni la inclusión política de nuevos grupos sociales, ni el presupuesto del avance económico, ni los proyectos de reforma institucional que introdujo la Constitución de 1991, ni el conocimiento sobre la existencia de ocho millones de víctimas, ni los recientes diálogos y acuerdos de paz, han logrado revertir las dinámicas de la violencia. En las circunstancias del país, la construcción de la memoria histórica se convierte en una cuestión de relevancia, bien sea desde la perspectiva historiográfica, o desde la política. Además, siento un profundo compromiso por aportar al reconocimiento de la tragedia vivida, en miras a que la sociedad en su conjunto pueda empeñarse en la construcción de un país consciente, que asume sus responsabilidades frente al conflicto y abre senderos de construcción de paz.   Si bien el Centro Nacional de Memoria Histórica ha asumido la tarea de la memoria que la ley le asigna, considero que junto a esta historia que tiende a convertirse en la oficial, son importantes otros ejercicios críticos y paralelos que vayan más allá de los llamados casos emblemáticos. Felizmente, la memoria se ha convertido cada vez más en un trabajo de iniciativas no gubernamentales, y la construcción de memoria que adelanta el Archivo Oral de Memoria de las Víctimas, Amovi- UIS, es uno más entre muchos de ellos.  En este texto abordaremos el paso del concepto de memoria individual al de memoria colectiva, la memoria histórica, la lucha de memorias y la propuesta de Amovi- UIS por una memoria histórica razonada e incluyente.  

Citación