La calidad es una propiedad de los procesos, necesaria a través de la historia. Por ejemplo, En la cultura egipcia los inspectores revisaban continuamente el tamaño de los bloques de granito con cuerdas que poseían una longitud específica. Para la revolución industrial se revisaba el producto final catalogándolo de malo o bueno, de esta forma se decidía cómo debía comercializarse. En la segunda guerra mundial era necesario fabricar armas potentes, de bajo costo y de forma masiva, por tanto, la revisión de todo el producto final era imposible. Por tal motivo se empezaron a utilizar procesos de calidad estadísticos que garantizaran la calidad de los productos entregados. Para el año 2010 se formuló la norma ISO 9000, la cual es un conjunto de pautas sobre calidad y gestión, establecidas por la Organización Internacional de Normalización (ISO). La necesidad de obtener datos confiables, exactos y precisos ha llevado a los laboratorios de análisis a adoptar metodologías basadas en la calidad. Estos procedimientos se logran mediante la aplicación de la norma ISO 17025:2017. El presente trabajo muestra los resultados de la estandarización de los métodos de AOX, hidrocarburos, y tensoactivos, así como la validación del método de cromo total. Con los resultados obtenidos se puede afirmar que los métodos considerados están correctamente aplicados y poseen la exactitud, precisión, incertidumbre y robustez necesarias para ser adoptados como protocolos de trabajo en el laboratorio del Centro de Estudios e Investigaciones Ambientales - CEIAM.