Publicación: Apropiación y patrimonio: la iglesia para la comunidad de San Antonio de Heras
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The church San Antonio de Heras has had a special meaning and distinctive from other "holy people" located in the "black coast " of Lake Maracaibo. The need to ensure a place for religious worship led the community to take collective initiatives promoted more by values and norms shared by formal regulations. The study of the black community has favored historical analysis in the length of a group that took over the religious process in view of the absence of the priest who was always Resides in Santa Maria or Bobures. This appropriation was manifested in the ongoing efforts to preserve the church a community symbol of dignity and influence over their ritual spaces of greater significance. A proper interpretation of this process requires consideration of local historical uniqueness understood in regional and national dynamics. The micro Valley region of San Pedro and Santa Maria , consisting of lake ports of San Pedro, Santa Maria, San Antonio and San Jose and growing areas, were energized by the fisheries, agricultural and port . The process of ethnic and cultural miscegenation defined to present a society with particular characteristics depth local singularities in the twentieth century by geographical isolation, changes in regional dynamics and impact of the construction of the Pan American Highway. In this context takes on a greater range the redefinition of religious worship around the chapel -five saints, each with its own butler.
Para San Antonio de Heras la iglesia ha tenido un significado especial y distintivo de otros “pueblos santos” ubicados en la “costa negra” del lago de Maracaibo. La necesidad de garantizar un sitio para el culto religioso llevó a la comunidad a tomar iniciativas colectivas promovidas más por valores y normas compartidos que por regulaciones formales. El estudio de esta comunidad afrodescendiente ha favorecido el análisis histórico en la larga duración de un colectivo que se apropió del proceso religioso en vista de la ausencia del presbítero quien siempre estaba residenciado en Santa María o en Bobures. Esta apropiación se manifestó en los continuos esfuerzos por preservar la iglesia símbolo de una comunidad digna y con influencia sobre sus espacios rituales de mayor significado. Una adecuada interpretación de este proceso requiere considerar la singularidad histórica local entendida en la dinámica regional y nacional. La micro región del valle de San Pedro y Santa María, constituida por los puertos lacustre de San Pedro, Santa María, San Antonio y San José y áreas productoras, fueron dinamizados por las actividades pesqueras, agropecuarias y portuarias. El proceso de mestizaje étnico y cultural definió hasta el presente a una sociedad afrolacustre con características particulares; singularidades locales profundizadas en el siglo XX por el aislamiento geográfico, cambios en la dinámica regional e impacto de la construcción de la carretera Panamericana. En este contexto adquiere un mayor alcance la resignificación del culto religioso en torno a la capilla y cinco santos, cada uno con su respectivo mayordomo.
Para San Antonio de Heras la iglesia ha tenido un significado especial y distintivo de otros “pueblos santos” ubicados en la “costa negra” del lago de Maracaibo. La necesidad de garantizar un sitio para el culto religioso llevó a la comunidad a tomar iniciativas colectivas promovidas más por valores y normas compartidos que por regulaciones formales. El estudio de esta comunidad afrodescendiente ha favorecido el análisis histórico en la larga duración de un colectivo que se apropió del proceso religioso en vista de la ausencia del presbítero quien siempre estaba residenciado en Santa María o en Bobures. Esta apropiación se manifestó en los continuos esfuerzos por preservar la iglesia símbolo de una comunidad digna y con influencia sobre sus espacios rituales de mayor significado. Una adecuada interpretación de este proceso requiere considerar la singularidad histórica local entendida en la dinámica regional y nacional. La micro región del valle de San Pedro y Santa María, constituida por los puertos lacustre de San Pedro, Santa María, San Antonio y San José y áreas productoras, fueron dinamizados por las actividades pesqueras, agropecuarias y portuarias. El proceso de mestizaje étnico y cultural definió hasta el presente a una sociedad afrolacustre con características particulares; singularidades locales profundizadas en el siglo XX por el aislamiento geográfico, cambios en la dinámica regional e impacto de la construcción de la carretera Panamericana. En este contexto adquiere un mayor alcance la resignificación del culto religioso en torno a la capilla y cinco santos, cada uno con su respectivo mayordomo.


