Este trabajo evalúa el desempeño sísmico de un edificio estructurado con muros de concreto reforzado de pared delgada, analizando el efecto del tipo de refuerzo, barras corrugadas convencionales (RB) vs. malla electrosoldada (WWM), y la influencia de la variación de la cuantía (0.12%, 0.18% y 0.25%) en la capacidad estructural y la vulnerabilidad probabilista. La metodología integra análisis estáticos no lineales (Pushover) y curvas de fragilidad analíticas para las direcciones longitudinal (L) y transversal (T). Los resultados demuestran una dicotomía en el comportamiento mecánico: mientras que el refuerzo WWM proporciona una resistencia al corte basal superior (hasta un 30% mayor debido al alto límite de fluencia), el refuerzo RB garantiza una ductilidad por desplazamiento significativamente mayor, esencial para la estabilidad en el rango inelástico. Se identificó una vulnerabilidad crítica en la dirección transversal (T), donde los muros con WWM exhiben un comportamiento frágil con degradación súbita de resistencia, en contraste con la respuesta estable de las barras RB. Asimismo, el estudio evidencia que el incremento de la cuantía en muros con WWM es determinante para mitigar la fragilidad, reduciendo la probabilidad de daño severo; la cuantía mínima de 0.12% resultó insuficiente para controlar el comportamiento post-pico en la malla, mientras que el 0.25% ofrece una confiabilidad comparable a la del refuerzo convencional. Se concluye que el uso de WWM requiere un control riguroso de las demandas de desplazamiento para garantizar la seguridad estructural.