Los sistemas judiciales de todo el mundo han atravesado muchas transformaciones a lo largo y ancho de la historia. Teniendo resultados positivos y respondiendo a necesidades urgentes, pero también con efectos adversos. Esta vez el cambio traspasa la academia y la ficción. Esta vez, la evolución tecnológica no solo amenaza con aumentar el desempleo, violar la privacidad, eliminar la interacción directa humana o crear nuevas formas de delincuencia. El último descubrimiento tecnológico, la inteligencia artificial, particularmente la IA generativa, promete ser remedio universal para las deficiencias estructurales del sistema judicial colombiano, pero también amenaza con usurpar la vocación del Juez natural y mudar a sistemas de justicia deshumanizada. En este contexto, la Ética y el Derecho son la garantía a los valores constitucionales sobre los cuales se erige el sistema judicial colombiano, permitiendo y limitando el uso de herramientas de IA generativa en las providencias de los Jueces y Juezas de este país.