La presente investigación analiza el problema de la corrupción en los centros penitenciarios de Colombia como un fenómeno que desafía el modelo panóptico propuesto por Michel Foucault en la obra “Vigilar y Castigar”1. En dicho análisis se examina cómo la prisión, concebida como una institución orientada a la resocialización de personas privadas de la libertad, se ve atravesada por dinámicas que limitan su completo funcionamiento y cuestionan su eficacia en un contexto colombiano. La importancia de este trabajo de investigación radica en el análisis que hacemos en tanto los vacíos que puede tener el sistema penitenciario colombiano en relación con la propuesta panóptica del autor. Dado que, Foucault sustenta que el panóptico de Jeremy Bentham fue la base para que el poder disciplinario de la modernidad sustentara la relación de poder-saber que se materializa en distintas instituciones, es decir, en donde el sujeto que se encuentra dentro de ella es vigilado constantemente. Sin embargo, nuestra interpretación es que, en Colombia, tanto el modelo penitenciario, como el panóptico de Foucault flaquean porque los sujetos privados de la libertad han utilizado los centros de reclusión como escuelas para el aprendizaje de la delincuencia.