Los aceites esenciales han estado en el mundo por siglos y siglos, pero hoy en día se han vuelto más relevantes que nunca. Muchos se han dado cuenta que pueden ser usados para sanar y para ayudar al bienestar físico y emocional del cuerpo. Lo que sucede es que estos aceites no sólo huelen delicioso, sino que, en efecto, curan a un nivel celular. Los aceites esenciales son líquidos volátiles destilados de plantas y partes como semillas, flores, frutas, tallos, troncos, raíces y hojas («Breve introducción a los aceites esenciales», 2014). Una parte del aceite esencial puro puede tomar cientos de kilos de frutos, para este caso de naranja (tangelo y valencia), sus usos van desde el alivio de una cortada, hasta enfermedades como el cáncer. Entre otras propiedades los aceites esenciales son la base fundamental en la industria, es por ello que el mercado es amplio en los productos de aseo fundamentalmente. Por otra parte, los cítricos son uno de los frutos de mayor productividad agrícola en el país, siendo así la fuente de productos transformados como jugos, mermeladas, aceites esenciales entre otros. Por lo anterior se toma la naranja de variedad tangelo y valencia como referentes de la extracción de aceite esencial , bajo la técnica de arrastre de vapor de agua, empleando el secado por ciclos de diferentes tiempos, esto para determinar si influye para obtener mayor cantidad de aceite esencial y de esta manera dar un valor agregado a la naranja especialmente cuando es época de sobre producción, en donde el cítrico se pierde desmedidamente ya que esto se evitaría si se transforma en nuevos productos de consumo .