Colombia, por varias décadas ha estado marginada a situaciones de conflicto, maltrato, abuso sexual, violencia intrafamiliar y desplazamiento forzado, entre otras situaciones que afectan al individuo como un ser biopsicosocial permeado continuamente por su entorno; aunque el problema en sí no son las situaciones desfavorables existentes en el país, sino por el contrario; la pérdida de la sensibilidad humana, la apatía, falta de solidaridad y la omisión en comprometerse con las situaciones difíciles que tengan los demás miembros de la comunidad, más aún cuando se ha perdido las memorias de la historia colectiva, sin replicar este conocimiento a las presentes y futuras generaciones. momento solucionan sus necesidades aparentemente básicas (ropa, electrodomésticos, automóviles, etc), olvidando que la riqueza verdadera del ser humano se basa en el cuidado de su salud, la preservación de sus derechos, el bienestar y la capacidad de planear su vida a largo plazo para garantizar una vejez digna. Actualmente lo que se pretende es sensibilizar a las familias y la comunidad en general sobre la importancia de incorporar hábitos saludables en su vida cotidiana y modificar los imaginarios colectivos que se tejen alrededor del envejecimiento y la vejez, de manera tal que se practique esta cultura de cuidado y respeto con sus familiares creando una cadena comunicativa intergeneracional que favorezca a los futuros adultos mayores en pro de una mejor calidad de vida, sin discriminación, más incluyente y participativa.