El estudio y entendimiento del subsuelo es uno de los desafíos más grandes que tiene la industria de los hidrocarburos. El método sísmico que históricamente ha sido la herramienta predilecta para aumentar el conocimiento de las áreas estudiadas también ha sido desafiado debido a las ambigüedades que se dan lugar durante la interpretación. Debido a esto, los esfuerzos para disminuir la incertidumbre han sido concentrados en la integración de toda la información disponible. En este trabajo, se tomó un caso de estudio, en el cual se caracterizó el grupo Grant integrando la información proveniente de los núcleos de perforación, registros de pozo e información sísmica, con el fin de construir y entender las distintas propiedades petrofísicas y geomecánicas del reservorio. Teniendo como resultado modelos de arcillosidad, porosidad, saturación y presión de yacimiento 1D y 3D, mediante el uso de atributos sísmicos, la inversión sísmica y transformaciones multiatributos. Lo anterior con el fin de delimitar la distribución de los tipos de roca, especialmente los que cuentan con las mejores calidades de reservorio. Adicionalmente, la unificación de toda esta información permite identificar los riesgos a la hora de explorar, en este caso, la presencia de acuíferos activos y la falta de sellos locales.