Los biomateriales poliméricos degradables se han desarrollado para dosificar medicamentos de forma controlada y como soportes en la ingeniería de tejidos. Estos materiales poseen un alto potencial para ser aplicados como recubrimientos de prótesis en regeneraciones óseas. Es necesario estudiar las propiedades de biodegradación con el fin de entender la estabilidad del material durante los procesos de osteointegración con el cuerpo humano, durante la rehabilitación de huesos fracturados o reemplazo por enfermedad ósea. Teniendo en cuenta esto, se realizó un estudio para monitorear la degradación de películas delgadas de polímero de ácido poliláctico (PLA) por medio de la combinación de la microbalanza de cristal de cuarzo (QCM) y espectroscopía de impedancia electroquímica (EIE). La información obtenida utilizando ambas técnicas es realmente complementaria. Se puede demostrar que la película de PLA es degradada, por el constante aumento en la capacidad geométrica de todo el proceso de degradación. Sin embargo, sólo mediante la comparación de los datos de EIE con los resultados de la medición de impedancia QCM se llegó a la conclusión de que existe una verdadera pérdida de masa de la superficie y no sólo un hinchamiento en la fracción de la parte superior de la película de polímero