Publicación: La casa de menores y escuela de trabajo de Santander y el juzgado de menores de Bucaramanga, castigo disciplinario de niños y jóvenes delincuentes Bucaramanga, 1925-1939
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Esta investigación busca explicar la creación de la Casa de Menores y Escuela de Trabajo de Santander y del Juzgado de Menores de Bucaramanga como instituciones que configuraron un modelo de castigo disciplinario destinado a niños y jóvenes entre los 7 y 17 años de edad, cuyo propósito era ajustar su comportamiento a la figura de un trabajador honesto y productivo. El proceso se produjo en el contexto de crecimiento urbano y poblacional que permitió a las autoridades de Bucaramanga afirmar el presunto incremento de casos de vagancia y ratería entre 1925 y 1939. itución judicial medicalizada formulados por Foucault, se plantea que, primero, ambas instituciones fueron propuestas por los gobiernos conservadores para modernizar la situación penal y carcelaria de los menores, patologizándolos y . Segundo, aunque la Casa de reforma se propuso como alternativa a la prisión, extendió en alguna medida sus métodos a través de los principios de aislamiento, trabajo y modulación de la pena, ejerciendo poder sobre el cuerpo y alma de los internos en condiciones particulares de escasez. Y tercero, el Juzgado de Menores fue instalado como apoyo de la técnica correctiva al centrarse en los antecedentes socio-familiares de los acusados. Así, amplió el rango de niños y de faltas procesadas, alteró el rol del juez y dio a los médicos la facultad de decidir sobre el castigo. Sin embargo, también permitió la sanción en manos privadas. En conjunto, el nuevo modelo de castigo tendió a ser arbitrario, pues criminalizó más, aproximó a los reincidentes a otras instituciones penitenciarias y dio continuidad a viejas prácticas punitivas. Resulta claro entonces que modernización no necesariamente significaba mejores condiciones para los reclusos ni para los procesados en el juzgado.

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