La presente investigación propone analizar la alienación económica a través del cuerpo desde los Manuscritos de 1844 con el fin de indagar por el sentido de la dignidad humana en la realización del trabajador, cuyo cuerpo ha sido reducido a una función maquinal dentro del proceso productivo. En primer lugar, se describen los aspectos ontológicos, económicos y sociales asociados al cuerpo, que permiten comprender la enajenación de la fuerza de trabajo. En segundo lugar, se examina cómo el sufrimiento opera en los procesos laborales que deshumanizan al trabajador en su dimensión corporal. En tercer lugar, se plantea, desde el comunismo, una posible recuperación del cuerpo mediante la superación de la alienación. Se concluye que el cuerpo, como producto histórico y social en relación con la naturaleza y los otros, constituye una dimensión esencial de la existencia humana que es enajenada en el modo de producción capitalista, degradando su vitalidad. No obstante, esta misma deshumanización abre la posibilidad de superar las condiciones enajenantes y replantear como condición de posibilidad la dignidad humana desde un humanismo materialista.