El problema de los desajustes educativos puede ser explicado por la existencia de una creciente oferta de profesionales, la cual no puede ser absorbida por un mercado laboral demasiado estrecho. Constituye un problema en la economía, pues no permite ubicar adecuadamente a una persona en un puesto de trabajo acorde a su nivel de educación, lo que implica una pérdida de capacidades y productividad. Por esto es necesaria la creación de políticas que ayuden a mitigar este problema presentado con mayor frecuencia en los jóvenes. Por ello el objetivo de la presente investigación es dar una visión de los desajustes educativos hallados por el método estadístico, y la incidencia que tiene la experiencia sobre estos, en el periodo previo (2008-2010) y posterior (2011-2013) a la fueron tomados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares -GEIH- para los ocupados entre 15 y 65 años. De acuerdo con los resultados se evidencia que en los desajustes educativos inciden factores como: edad, sexo, experiencia, tamaño de la empresa, entre otras. Después de observar que la experiencia influye sobre los desajustes educativos, especialmente en los jóvenes, el análisis de la Ley de Primer Empleo realizado muestra que la política no ha generado las condiciones necesarias para mejorar el problema que enfrenta este grupo poblacional en el mercado laboral, por el desvío en el objetivo planteado inicialmente en la Ley.