La desnutrición aguda continúa siendo un problema de salud pública relevante en la población pediátrica. La fórmula terapéutica F-75 es recomendada por la Organización Mundial de la Salud para la fase de estabilización; sin embargo, la evidencia local sobre su efectividad y seguridad es limitada. Se realizó un estudio longitudinal analítico, en el cual se incluyeron niños entre 6 y 59 meses de edad con desnutrición aguda. Se excluyeron aquellos con diagnóstico de acondroplasia, parálisis cerebral infantil, síndrome de Down y síndrome de Noonan. Se recolectaron variables sociodemográficas, así como variables antropométricas y bioquímicas, las cuales fueron evaluadas en tiempos previamente establecidos a lo largo del seguimiento. El peso promedio aumentó de 6,77 kg (IC95%: 6,14–7,41) a 6,93 kg (IC95%: 6,30–7,56), observándose una diferencia estadísticamente significativa (p = 0,0412), consistente con la fase de estabilización. El perímetro braquial promedio fue de 11,85 cm (IC95%: 11,39–12,56). No se evidenciaron alteraciones clínicamente relevantes en los electrolitos séricos durante el seguimiento. La frecuencia de efectos adversos fue de 25,8%, predominando la diarrea (22,6%) y el vómito (3,2%), todos de carácter leve. La F-75 durante la fase de estabilización demostró ser una intervención segura y efectiva, garantizando la estabilidad clínica y metabólica sin complicaciones mayores, lo cual respalda su uso conforme a los lineamientos internacionales y aporta evidencia local relevante para el contexto hospitalario colombiano.