Publicación: La existencia del individuo en la angustia : una mirada desde la perspectiva del espiritu
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Resumen
Para Kierkegaard, el individuo se muestra como individuo, cuando enfrenta el desamparo de su existencia, y ésta contiene propiamente el sentimiento de angustia. Por tanto, la angustia no es una categoría explicable racionalmente pues es el efecto del individuo en su intento de asir la realidad, lo que deviene en un salto o ruptura de su ser que no puede comprender el intelecto, esto es una paradoja en la que se configura o descubre su libertad, lo más esencial en el individuo, lo concreto de su ser. Pero con la angustia, también aparece la enajenación de la cual es víctima su acto: el pecado; del que no puede dar respuesta por su nacimiento, es sólo el efecto de existir en la angustia, pues nada hay fuera de su subjetividad que lo condene tanto como la propia conciencia que tiene de su acto; y ésta conciencia es el espíritu, la que expresa la diferencia de su yo de su no-yo. El espíritu, es la unidad que tiene el individuo entre sus síntesis, es la que hace que las síntesis se relacionen consigo mismas, pues en el individuo, expresa la brecha insondable de la infinitud en la que se recrea su posibilidad y la finitud de su acto y esto sólo se descubre en el instante en el que el individuo toma parte en el tiempo por medio de la eternidad de su ser; y es la determinación de su apertura en medio de la angustia. Por eso, la angustia es la posibilidad de apertura en el espíritu, en donde éste puede tanto condenarse como salvarse, la condena está en el pecado, la salvación en el absurdo de la fe. En tal caso, lo que se expresa en ambos movimientos es la paradoja de la existencia del individuo en la angustia

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