En la inspección del Derecho de Vía (DDV) se amplió la captación de datos, revisión de documentos, inspecciones en campo, análisis, diagnósticos y recomendaciones para definir los sitios donde se debe intervenir con obras geotécnicas que busquen garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento del ducto. Este conjunto de métodos y procedimientos se orientan en dos actividades principales, como son: Actividades de Campo que incluye un recorrido detallado metro a metro del Derecho de Vía con el fin de detectar posibles fugas, evaluar el estado de las obras existentes, identificar y marcar los problemas geotécnicos (deslizamientos, Erosión, Reptación, Desplazamientos, Fisuras, Grietas, Hundimientos, cárcavas, concentración de aguas de escorrentía, afloramiento de aguas subterráneas, afectación al DDV y sectores aledaños (viviendas, cultivos, obras de infraestructura, y líneas de energía) entre otras, y Actividades de Oficina que incluye la elaboración de informes y análisis de datos con las conclusiones y recomendaciones respectivas. La inspección visual en campo permite alimentar las bases de datos, la cual es fundamental en la formulación de mapas de amenaza, vulnerabilidad y riesgo, a una escala local y nivel de información disponible de Grado I (Eventos históricos) y grado II (observaciones de campo), para la toma de decisiones tempranas.