La cuenca del río Tona es una fuente fundamental de abastecimiento de agua para el área metropolitana de Bucaramanga, por lo que su sostenibilidad depende de la forma en que se gestionen los efectos del cambio climático, el crecimiento de la demanda y cambios en el uso del suelo. En este contexto, este estudio analizó cómo estas variables influyen en el costo promedio del agua producida en la cuenca, utilizando el modelo WEAP (Water Evaluation and Planning). El estudio se estructuró en tres fases. En la primera fase se construyó, calibró y validó un modelo hidrológico de la cuenca del río Tona a partir de información histórica de precipitación, temperatura, caudales y uso y cobertura del suelo. Los resultados de la calibración y validación mostraron un desempeño satisfactorio, lo que permitió representar la dinámica hidrológica del sistema. En la segunda fase se evaluaron escenarios futuros para el periodo 2025–2050, incorporando proyecciones climáticas asociadas a los escenarios de bajas, intermedias y altas emisiones de gases de efecto invernadero, junto con incrementos en la demanda hídrica del 15% y 30%, y diferentes configuraciones de cobertura del suelo. Finalmente, en la tercera fase se analizó el impacto conjunto de estos escenarios sobre el costo promedio del agua, considerando los costos asociados a la operación y mantenimiento del sistema. Los resultados muestran que la disponibilidad hídrica y los costos del agua permanecen estables en escenarios de bajas emisiones, mientras que, en escenarios de emisiones intermedias y altas, aumentan progresivamente. Los bosques plantados ayudan a estabilizar los caudales y a reducir costos, en cambio el rastrojo y el crecimiento de la demanda generan presión económica. Estos hallazgos reflejan la sensibilidad de la cuenca del río Tona y resaltan la necesidad de conservar bosques, usar el agua eficientemente e incluir escenarios climáticos en la planificación.