El fenómeno de las pérdidas no técnicas de energía eléctrica desde hace mucho tiempo atrás es una preocupación de ESSA, dada las implicaciones que este fenómeno representa en los análisis financieros de las empresas operadoras de red y en muchos casos compromete incluso la viabilidad financiera de las mismas. En los últimos años, las políticas definidas por la comisión de regulación de energía y gas (CREG) han regulado a las empresas operadoras de red, como la electrificadora de Santander grupo EPM, a alcanzar niveles óptimos de índice de pérdidas no técnicas de energía e implementar planes de control y reducción de pérdidas de energía no técnicas. Esto ha llevado a la necesidad de implantar nuevas prácticas para identificar y crear soluciones de acciones correctivas y preventivas para lograr mínimos niveles de pérdidas no técnicas de energía establecidos. Teniendo en cuenta el alto índice de reincidencia en fraudes eléctricos y las anomalías en el equipo de medida, se requiere la implementación de nuevas tecnologías con la medición en dos cuerpos. Con ello, nace una opción para lograr esos indicadores; cuyo principal objetivo es proteger el medidor de los clientes, con el fin de evitar que se pueda manipular. Con ello, nace una opción para lograr esos indicadores; cuyo principal objetivo es proteger el medidor de los clientes, con el fin de evitar que se pueda manipular.