La matemática puede enseñarse desde una óptica distinta al pupitre, tablero, el lápiz y el papel; es esta estrategia didáctica donde el juego es el pretexto para alcanzar la comprensión y el aprendizaje de un proceso matemático, partiendo de la resolución de problemas como eje articulador para abordar una problemática, desde la representación de datos relativos al entorno. La siguiente investigación invita a la reflexión de la práctica docente desde la mirada de los lineamientos matemáticos y reconocer y entender los estudiantes que estos niños y niñas que inician sus estudios desde una temprana edad y debido a esto están más interesados por jugar que sentarse en un escritorio a escuchar y ver a un docente hablarles de temas que no lo invitan a estar atentos ya que no es de su interés. Partiendo de esta premisa la reflexión inicia con la revisión de los resultados de las pruebas de Estado (pruebas saber 2013- 2014 -2015), en el área de matemáticas, donde se puede observar que la mayor dificultad está en el pensamiento aleatorio y sistemas de datos que presentan los niños y niñas; y la competencia resolución de problemas y comunicación donde el nivel de desempeño es bajo. La investigación muestra resultados donde el juego fue el recurso propuesto para favorecer los aprendizajes con actividades diseñadas dentro de ambientes dinámicos para el proceso de enseñanza y aprendizaje y el ofrecimiento de diferentes formas de abordar los conceptos propios de la recolección e interpretación de datos y el fortalecimiento de las competencias de resolución de problemas y comunicación y alcanzar el objetivo que permitieron la interpretación de distintos tipos de información dada, expresarse y comunicarse con un leguaje matemático de mayor precisión y claridad.