Una obra de construcción de cierta magnitud es una tarea compleja en la que interviene una gran variedad de personas, con diferentes especialidades. En estos casos, es de gran importancia la labor que desempeña el Residente de obra, ingeniero o arquitecto, encargado de coordinar los esfuerzos para concluir la obra: en el tiempo planeado con una programación detallada de las actividades realizadas, dentro de los costos calculados en el presupuesto y con la calidad estipulada en las especificaciones ofrecidas. La descripción de las labores que le corresponde desempeñar al Residente de una obra, los problemas que suelen presentarse y las soluciones a los mismos, un expediente técnico del control de calidad, supervisión de obras y de procedimientos de construcción desde la mecánica de suelos hasta los acabados del edificio, también la seguridad e higiene en construcciones civiles, administración y uso de documentos son temáticas que se van adquiriendo y mejorando con el tiempo, cuando se intercambian experiencias o se aprende de los posibles errores cometidos. Es por eso que es de gran importancia, para todo aquel que aspire a realizar proyectos grandes de Ingeniería, meterse en el mundo de la construcción desde una etapa temprana de la vida profesional pues cada proyecto será una historia diferente que enriquecerá su experiencia debido a que es difícil llegar a conocer la solución de todos problemas que se puedan presentar.