Este proyecto se realizó como respuesta a la necesidad de la Unidad de Mantenimiento Electrico de Campo de la Superintendencia de Operaciones de Mares (SOM) de reducir la diferida de producción de crudo que le es atribuida anualmente para mejorar los indicadores de gestión y optimizar los recursos asignados. El área de Mantenimiento Eléctrico de Campo es, dentro del Departamento de Mantenimiento de la SOM, la encarga de garantizar la funcionalidad de los equipos que conforman el sistema eléctrico de los pozos productores de la superintendencia, las fallas asociadas a este sistema han aportado la mayor diferida de crudo atribuida al Departamento de Mantenimiento en los dos últimos años debido a su recurrencia e impacto, por esta razón se generó la necesidad de plantear y desarrollar una estrategia de mantenimiento bajo la filosofía de Mantenimiento Centrado en la Confiabilidad (RCM). Un paso fundamental en el desarrollo del proyecto fue la identificación de los modos y efectos de las fallas y sus consecuencias, luego se estableció la forma adecuada de gestionarlos, si cada una de las fallas era merecedora de prevención, de esfuerzos para predecirla, algún tipo de intervención periódica para evitarla, rediseño para eliminarla, o simplemente ninguna acción. Para efectuar todo este proceso de manera estructurada se aplicó el árbol lógico de decisiones del RCM de Jhon Mourbray propuesto en su libro de RCM II. De esta forma se determinó cuáles eran las tareas adecuadas y su frecuencia y se elaboró el programa de mantenimiento para los activos. En el análisis de los modos de falla y sus efectos se involucró al personal del área eléctrica: supervisores y técnicos de mantenimiento, y personal de operaciones, aprovechando la experiencia que todos poseen acerca del sistema.