El presente artículo analiza la configuración histórica del sector El Tejar en Bucaramanga a partir del conjunto residencial cerrado “Portón del Tejar – Portería I”, con el fin de demostrar que sus transformaciones urbanas responden a una racionalidad espacial orientada a la acumulación de capital y a una segregación planificada. Desde un enfoque histórico, con aportes de la sociología y la antropología urbana, se empleó una metodología cualitativa basada en la triangulación de fuentes notariales, cartográficas y orales, organizada en tres dimensiones: lo planificado, lo materializado y lo vivido. Los resultados evidencian que el sector no surgió de forma espontánea, sino mediante procesos de fragmentación, concentración de la propiedad y urbanización corporativa, que derivaron en conjuntos cerrados. Este proceso expresa la urbanización neoliberal a escala local. Como aporte central, se propone la categoría de residualismo urbano, que explica la dócil persistencia de prácticas y representaciones en contextos de segregación socioespacial.