El sector eléctrico tiene una demanda creciente directamente relacionada con el aumento de la población, de las empresas y de las viviendas. Las proyecciones que se han realizado para la población, estiman que en los próximos años la demanda de productos y servicios se duplique. El consumo de energía eléctrica se distribuye jerárquicamente así: residencial, industrial, comercial, oficial, y otros usos de mercados. La capacidad productiva de la nueva empresa se diseñó con base en la habilidad productiva del Ingeniero eléctrico para la prestación de servicios de redes eléctricas; para el primer año de operaciones, se tiene una capacidad instalada de 275 servicios. Con relación a la comercialización de productos eléctricos, esta capacidad está relacionada con el tiempo de labor del vendedor de mostrador y se cuantificó en 17.700 ventas. La empresa se constituirá como una sociedad por acciones simplificadas con la participación de dos socios fundadores, y la posibilidad de incluir nuevos socios para su financiación. La inversión total asciende a $132.262.340 que incluye la inversión fija, diferida y el capital de trabajo para un mes de operaciones. La evaluación financiera realizada da un VPN positivo de $60.869.666, una TIR del 34.51%, un periodo de recuperación de la inversión en cuatro años, un punto de equilibrio en ventas de $317.236.971 para el primer año de operaciones, y unas razones financieras atractivas para los inversionistas. Este proyecto no solo se considera factible sino también rentable, ya que busca satisfacer la demanda existente en la población rural y urbana del municipio de San Alberto en cuento a lo relacionado con las instalaciones eléctricas y la comercialización de los productos eléctricos. *