En el presente trabajo se destaca la vinculación de Barranquilla al circuito migratorio del Gran Caribe desde sus condiciones geográficas, económicas, migratorias y políticas de finales del siglo XIX. Este nivel de conexión de la ciudad permitió la entrada, la salida y el establecimiento de sujetos migrantes durante los años de 1880 y 1899, destacando una heterogeneidad de nacionalidades y una variedad de actividades comerciales y culturales. Esta revisión que se hace a partir de 11 periódicos locales publicados entre 1880 y 1899, identificó que Barranquilla contó con una movilidad activa y permanente entre distintos puerto fluviales al interior del país y múltiples puertos marítimos en el Caribe, Norteamérica y Europa, facilitando la circulación de personas, mercancías e ideas en la ciudad, en especial antillanas.