En la función redistributiva del estado a través de la política fiscal, el proceso de liquidación de transferencias a las entidades territoriales cumple con la inclusión de los respectivos criterios de focalización por pobreza. No obstante, en el proceso de asignación de estas a nivel departamental, los altos niveles de desviación de los índices de pobreza de los municipios pueden estar ocasionando que no se destinen mayores recursos a los más pobres, acorde al objetivo de la redistribución, y que en cambio estos se desvíen a entidades “no tan pobres”. La alta dispersión de los NBI tiene relación con las disímiles formas de agrupación u organización político-administrativa departamental. Proponemos un modelo de ajuste de esta, agrupando en un nuevo departamento a municipios de menor nivel de desviación de sus niveles de pobreza y analizamos el efecto que tendría esta nueva organización político-administrativa departamental en la asignación per cápita de transferencias por criterio de pobreza, para efectos de determinar su efecto sobre la función redistributiva del estado.