La dignidad humana funge como el principio que da garantía en sí mismo de los derechos que por naturaleza adquirimos, pues es fundamento jurídico del Estado en la búsqueda del logro de la autonomía y la autodeterminación de los individuos, que permite el ejercicio del valor de la libertad de los sujetos en sociedad. Asimismo, el principio de igualdad y no discriminación ha ido posicionándose como un derecho que se ha fortalecido con el paso del tiempo, pues con la adopción de tratados internacionales y la implementación de la Constitución de 1991 se ha enmarcado como uno de los